Evaluación patológica y vulnerabilidad estructural

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Evaluación patológica y vulnerabilidad estructural

Antes de realizar cualquier proceso de evaluación patológica y de vulnerabilidad estructural, es necesario tener claro cuál es la necesidad, es decir, si lo que se requiere es reparar o reforzar una estructura.

Es un proceso mediante el cual se realiza una valoración de la estructura existente para determinar cuáles son las fallas que se está presentando y cuál sería el tipo de intervención más adecuada.

El objetivo principal de la evaluación patológica es poder determinar el tipo de intervención a realizar en la estructura existente. Para lograr esto, es necesario realizar un conjunto de actividades, como la revisión de la información preliminar, la cual abarca la revisión de toda la información existente, como lo son los estudios y diseños, tanto estructurales como geotécnicos, el proceso constructivo de la estructura inicial y exploraciones de la edificación. Posteriormente, se realizan simulaciones numéricas que permitan estimar la resistencia y capacidad que posee la estructura para finalmente recomendar la intervención óptima.

Permite mantener las estructuras sin daños ante sismos pequeños, sin daño estructural (pero con algún daño en elementos no estructurales) ante sismos moderados y sin colapso ante sismos fuertes.

Cuando se tenga planeado cambiar el uso de una edificación, ya sea según las normas urbanísticas (de residencial a multifamiliar, de alguno de ellos a comercial, entre otros) o las establecidas en el reglamento NSR-10 (del grupo actual a un grupo superior), o realizar ampliaciones, ya sean continúas adosadas o en altura. También, en cualquier intervención que se planee sobre la edificación que pueda alterar o modificar el comportamiento ante cargas verticales, fuerzas horizontales y efectos sísmicos.